En la Terapia Sexual abordamos problemas que, en la mayoría de los casos, se perciben como limitaciones físicas durante las relaciones sexuales. Esto genera mucha preocupación y angustia, ya que solemos creer que se trata de incapacidades irreversibles.
Sin embargo, en todos los casos que he acompañado hasta ahora, la dificultad no era física, sino mental. Mientras no exista una condición médica concreta (algo que aún no me he encontrado en consulta), el bloqueo está en la mente.
Con terapia y trabajo personal, los resultados suelen llegar mucho antes de lo que el paciente imagina.
Como sexóloga y terapeuta de pareja, cuento con una sólida formación académica y una amplia experiencia acompañando a personas y relaciones en su diversidad. A lo largo de mi trayectoria he trabajado con parejas del mismo sexo y con distintos modelos relacionales, ofreciendo un espacio terapéutico respetuoso, inclusivo y libre de juicios. Mi enfoque se basa en comprender las particularidades de cada vínculo y en proporcionar herramientas que favorezcan la comunicación, el bienestar emocional y el desarrollo saludable de la relación, independientemente de su orientación o de la forma en que cada pareja decida construir su vida en común.
Cuando inviertes en tu salud sexual, inviertes en tu bienestar.