Soy Ana García,
desde pequeña siento una gran vocación por escuchar y comprender a las personas. Siempre me ha interesado el mundo emocional y la forma en que nos relacionamos, nos comunicamos y construimos nuestros vínculos. Con el paso del tiempo esa inquietud se convirtió en una decisión profesional: dedicarme a acompañar a otras personas en sus procesos personales y de pareja, ofreciéndoles un espacio seguro, respetuoso y confidencial donde puedan expresarse con libertad y trabajar hacia una mayor comprensión de sí mismas y de sus relaciones.
Mi método combina la terapia cognitivo-conductual y la psicoterapia breve estratégica para comprender las dinámicas que mantienen el problema y ofrecer herramientas prácticas que generen cambios reales en la relación y en la vida emocional.
La terapia cognitivo-conductual (TCC) ofrece herramientas prácticas para entender cómo se relacionan pensamientos, emociones y conductas. Ayuda a identificar patrones de pensamiento que generan malestar y a cambiarlos por otros más útiles, además de mejorar la gestión emocional y la comunicación. En terapia de pareja o sexual, permite modificar dinámicas negativas, trabajar creencias poco útiles sobre la relación o la sexualidad y desarrollar habilidades para una relación más sana y satisfactoria.
Este método se centra en comprender cómo se mantiene el problema en el presente y en intervenir sobre los patrones que lo perpetúan, más que en analizar solo su origen. A través de intervenciones concretas, busca generar cambios rápidos y efectivos. En terapia de pareja o sexual, ayuda a romper ciclos repetitivos de conflicto, mejorar la comunicación y desbloquear dificultades en la intimidad o el deseo.
Juntas, estas dos perspectivas permiten abordar tanto lo que ocurre dentro de cada persona (creencias, emociones, reacciones) como lo que ocurre en la dinámica de la relación. En terapia de pareja o sexual, esta combinación puede facilitar cambios más rápidos, mejorar la forma de afrontar conflictos, modificar patrones de interacción que generan distancia y favorecer una relación más equilibrada y satisfactoria.