"Ayudo a las personas a entender lo que sienten, lo que desean y a relacionarse mejor"

¿Cuál es mi método?

Mi método combina la terapia cognitivo-conductual y la psicoterapia breve estratégica para comprender las dinámicas que mantienen el problema y ofrecer herramientas prácticas que generen cambios reales en la relación y en la vida emocional.

TCC

La terapia cognitivo-conductual (TCC) ofrece herramientas prácticas para entender cómo se relacionan pensamientos, emociones y conductas. Ayuda a identificar patrones de pensamiento que generan malestar y a cambiarlos por otros más útiles, además de mejorar la gestión emocional y la comunicación. En terapia de pareja o sexual, permite modificar dinámicas negativas, trabajar creencias poco útiles sobre la relación o la sexualidad y desarrollar habilidades para una relación más sana y satisfactoria.

La psicoterapia breve estratégica de la Escuela de Palo Alto

Este método se centra en comprender cómo se mantiene el problema en el presente y en intervenir sobre los patrones que lo perpetúan, más que en analizar solo su origen. A través de intervenciones concretas, busca generar cambios rápidos y efectivos. En terapia de pareja o sexual, ayuda a romper ciclos repetitivos de conflicto, mejorar la comunicación y desbloquear dificultades en la intimidad o el deseo.

Objetivo

Juntas, estas dos perspectivas permiten abordar tanto lo que ocurre dentro de cada persona (creencias, emociones, reacciones) como lo que ocurre en la dinámica de la relación. En terapia de pareja o sexual, esta combinación puede facilitar cambios más rápidos, mejorar la forma de afrontar conflictos, modificar patrones de interacción que generan distancia y favorecer una relación más equilibrada y satisfactoria.

Preguntas Frecuentes

Es una duda muy normal.

La terapia no es algo que “funcione” de forma mágica o igual para todo el mundo. Funciona cuando encuentras un espacio en el que te sientes cómodo/a, puedes expresarte con libertad y estás dispuesto/a a mirar lo que te pasa con honestidad.

No necesitas saber hacerlo ni tenerlo claro desde el principio. Para eso está el proceso.

Mi trabajo es acompañarte, ayudarte a entender lo que estás viviendo y darte herramientas para que puedas generar cambios reales. El ritmo lo marcas tú.

Y si en algún momento sientes que no es tu lugar, también es válido.

Pero si hay algo dentro de ti que te dice que necesitas entenderte mejor o que quieres estar mejor… probablemente merece la pena intentarlo.

Sí. Ese es el punto de partida.

La terapia es un espacio seguro, respetuoso y confidencial, donde puedes hablar con libertad, sin miedo a ser juzgado/a.

Aquí no hay etiquetas ni respuestas correctas.
Hay escucha, comprensión y acompañamiento para que puedas expresarte tal y como eres.

Hablar es solo el principio.

El objetivo es que entiendas qué te está pasando, por qué y qué puedes hacer con ello. A partir de ahí, trabajamos para que haya cambios reales en tu bienestar, en tu forma de relacionarte y en tu vida íntima.

Cada proceso es distinto, pero siempre está orientado a que avances, no a que te quedes dando vueltas sobre lo mismo.

Entonces es el mejor momento.

No hace falta estar en una situación límite para acudir a terapia. Si hay algo en tu vida sexual o en tus relaciones que te genera dudas, incomodidad o malestar, ya es motivo suficiente.

Puedes venir solo/a o en pareja.
No hay un “problema lo bastante grande”: hay personas que quieren entenderse mejor, mejorar su comunicación o recuperar el vínculo.

Puedes venir como necesites.

Muchas personas empiezan su proceso de forma individual, aunque el tema tenga que ver con la pareja. A veces, entenderte tú primero ya genera cambios importantes en la relación.

Y si en algún momento tiene sentido, se puede incorporar la otra persona.

¿Quieres más información?

Contáctame con total confidencialidad y te contestaré con la mayor brevedad posible.