Ultimamente me estoy encontrando en consulta muchas parejas que vienen con el mismo problema, y no saben cómo encararlo. Hablo de: cuando tu pareja te plantea tener una relación poliamorosa. Y es que, como todo (por suerte) progresa, esto no iba a ser menos. Los cambios sociales, culturales y tecnológicos han provocado entre otras cosas que, las relaciones de pareja también evolucionen.
¿Qué hacer cuando tu pareja te plantea tener una relación poliamorosa?
Se te viene el mundo encima. Es algo que no te habías planteado nunca, y que si lo habías hecho, la respuesta era NO. Pero ahora se te presenta una situación compleja, no quieres dejarlo con ella, pero tampoco que renuncie a sus necesidades. Hay que recordar que, cuando en una pareja hay renuncias a ciertas cosas y la balanza pesa más, la relación no funcionará.

En este caso, no se trata de hacer algo que una no quiere, eso que quede muy claro. Las necesidades de la pareja no deben de ir por delante de las nuestras, si esto nos afecta negativamente. Hay que exponer la necesidad, valorarla, negociarla y ponerla en una balanza. A partir de ahí, ser sincera con una misma y con la otra persona, y ver si nos merece la pena el sacrificio. Las opciones son un NO rotundo, y por lo tanto que las relación se termine. O dar la oportunidad de informarse y conocer el poliamor, siempre desde el respeto a uno mismo y a tu pareja.
¿Cúal es el error más común?
Muchas veces me encuentro con personas que piensan que su pareja tiene un problema con el sexo, que lo que le da ella no es suficiente, y se lo toman como algo personal. Yo les intento explicar que esto no es una elección, es una necesidad. Y si lo están compartiendo contigo es porque te quieren hacer participe de esto, que sin ti, no tendría sentido, y que lo que quieren es incluirte, no excluirte. (Hablo desde un punto de vista sano del poliamor y correctamente entendido).
¿Cúal es la mejor manera para enfrentarse a ello?
Les animo a que se informen sobre las relaciones poliamorosas, pregunten a personas, y que vayan intrudiciendose en ese mundo poco a poco e ir viendo como responden a ello. Siempre y cuando exista la libertad absoluta de parar cuando una no se sienta cómoda o segura. Es decir, empezar con la teoría hasta llegar a la práctica.
Para que el poliamor pueda funcionar de manera sana y constructiva, depende de varios factores. Pero hay dos que son imprescindibles:
- Estar en muy buen momento:Una relación poliamorosa nunca funcionará si el objetivo es buscar fuera lo que no tengo dentro. No se trata de sustituir, se trata de completar. Practicar el poliamor para conectar más, mejorar en la relación, valorar y acercarte más a la otra persona. La comunicación es fundamental para negociar, para sincerarse, para pedir ayuda o apoyo, para compartir. Y sólo cuando estáis muy bien como pareja, la comunicación fluye y podemos utilizarla como herramienta para que os de seguridad, y os acerque y conecte más a la pareja.
- Confianza: La confianza irá de la mano de la comunicación para reforzarla. Confiar que tu pareja quiere estar contigo, y que no va a hacer nada que te perjudique, ser conscientes de que eres lo más importante, y que cuando te sientas mal, él estará ahí. El poliamor es para crecer como pareja, y no para sustituirla.

Estos dos factores los llevamos a cabo a través de la comunicación, son la base del poliamor. Por eso es tan importante estudiar primero que es el poliamor, y luego ir practicando aquello con lo que te sientas más cómoda o segura. Cada persona irá descubriendo su sexualidad y sus límites, e iréis compartiendolo siempre con la pareja.
El poliamor es una manera más de vivir la sexualidad, es respetable, sana y satisfactoria para aquellas personas que necesiten o quieran vivirla desde ahí.