Terapia de pareja en el cine

Como espectadora, creo que el cine suele retratar la Terapia de Pareja desde un punto de vista muy anecdótico y superficial, así que os quiero recomendar algunas series/películas en las que sí veo que esté bien reflejada la Terapia de Pareja, y cómo tratamos problemas de parejas.

Mi primera recomendación es Big Little Lies.

 

Serie de HBO, Big Little Lies habla de muchas cosas, y aunque sus protagonistas viven en un lugar idílico de California y tienen casas de infarto, cualquier mujer del mundo podrá conectar con ellas. Cada una de las protagonistas tiene una historia llena de matices, silencios y verdades. Pero la que a mí como Terapeuta de Parejas me fascina es la de Celeste (Nicole Kidman) y Perry (Alexander Skarsgård).

 

Menudo apellido… Skarsgård

 

Es una relación basada en el maltrato y la dependencia. El abuso es físico, psicológico y sexual, pero contado desde un punto de vista muy amplio, con todas sus luces y sombras. Tan bien marcada está la trama, que no solo la protagonista, también el espectador tarda en detectar ese maltrato que luego resulta tan evidente.

A parti de aquí, hay muchos Spoilers. Si no has visto la serie, te recomiendo que dejes de leer… pero oye, vuelve luego, ¿eh?

Celeste, la maltratada

Aunque Celeste (Nicole) sea rica, guapa, y tenga un casoplón, repite los patrones de cualquier mujer maltratada que se precie, desmontado así la teoría de que el maltrato es más típico en capas sociales más desfavorecidas.  La violencia de género no entiende de clases sociales.

Celeste no le cuenta a sus amigas el horror que está viviendo. Ella, como tantas otras mujeres, prefiere mantener las apariencias, no dar que hablar y “proteger” a su familia. Como si esto fuera lo mejor que puede hacer por ella.  Si fuera amiga tuya, nunca imaginarías que es una mujer maltratada.

Como decía, muestra el matrimonio abusivo con sus luces y sombras: también los vemos viviendo momentos felices, él siendo un padrazo y ella disfrutando de su familia. Y es que el maltrato, aunque sea sistemático, a veces da treguas, y es en esos momentos en los que Celeste (y millones de mujeres en el mundo) dicen: “él puede cambiar”, “podemos superar esto”, “somos una familia”.

Celeste se llega a creer que le gusta el sexo violento y justifica la violencia de su marido diciendo que “la pasión va unida a la rabia“. Intenta justificarlo en Terapia de Pareja, pero claro, no cuela. Celeste alega que ella también pega, solo para seguir justificando ese maltrato y poder seguir autoengañándose, hasta que la terapeuta de parejas le hace ver que ella no ataca, solo se defiende. Este autoengaño se debe a que Celeste quiere protegerse: no quiere asumir que es una mujer maltratada y por tanto, puede seguir con su vida y cumplir con todo lo que de ella se espera.

Cuando por fin consigue asumir -gracias a la Terapeuta de Parejas- que su marido es un maltratador abusivo y dañino, y a pesar de tener dinero para huir, no lo hace. Porque la dependencia emocional es mucho más fuerte que la dependencia económica. Él ejerce tanta fuerza sobre ella, que ella se queda inmóvil.

 

Perry, El maltratador

Él es un abusador de manual: controla todo lo que hace y se enfada si dedica tiempo a cosas que él no considera necesarias. Perry justifica este control bajo el pretexto de que tiene miedo a perderla, porque ella es guapa, inteligente y una mujer increíble. Estos elogios no son más que artimañas para controlarla, generando una falsa sensación de protección y valoración, que en realidad no son más que otras herramientas de control y abuso.

 

La Terapeuta de Parejas

Ambos acuden a Terapia como pareja pero es en sesiones privadas cuando la Terapeuta hace entender a Celeste que es una mujer maltratada y que necesita huir de esa situación. No es fácil, por el autoengaño de Celeste y su creencia de estar “protegiendo a su familia”. Pero la Terapeuta es de las buenas, y consigue abrirle los ojos. Es dura, porque la situación lo requiere. Es concisa, porque no hay tiempo que perder. Y no da concesiones a Celeste: que ella se autoengañe no significa que pueda engañar a los demás.

Otra gran verdad que refleja esta serie es que cuando hay maltrato, no hay Terapia de Pareja posible. Los Terapeutas estamos para ayudar a parejas que se quieren y quieren salvar su relación, pero nunca para “arreglar” o suavizar lo que crea un maltrato.

Y es duro, y a veces hay que ser duros (de hecho la Terapeuta de Celeste va al límite), pero la situación lo requiere. La Terapeuta de Parejas está de 10, y esta vez sí el cine refleja bien nuestro trabajo y nuestra labor. ¡Bien por Big Little Lies!

 

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