¿La terapia de pareja funciona?

Muchos de mis pacientes acudieron a consulta preguntándome: ¿ funciona la terapia de pareja? Hoy en concreto, he dado el alta a dos parejas que empezaron preguntándome esto.

Como profesional, dar el alta a una pareja y ver como salen de tu despacho felices y enamorados, es todo un subidón que no se consigue ni galopando la ola más grande del mundo a lomos de un surfero australiano muy bronceado.

 

 

Y con este subidón me he decidido a escribir este post. Porque la terapia de pareja sí funciona, si se hace con compromiso y profesionalidad, y es una pena que por miedos, vergüenzas o prejuicios, tu relación se vaya al garete. Aunque no estoy segura de lo que significa la palabra “garete”, sí estoy segura de que puedo hacer que tu relación no vaya hacia allí. Así que si estás dudando en acudir a un profesional, lee este post. Y si no te convenzo, este bebé panda se pondrá muy triste.

 

 

¿ Funciona la terapia de pareja de verdad?

El porcentaje de éxito de una terapia de pareja está en torno al 80%, esto depende de cuánto tiempo lleven con el problema y de las circunstancias. También depende del trabajo, constancia y compromiso con la terapia. La Association of Marriage and Family Therapists de EEUU (qué bien queda esto de poner links de asociaciones americanas), indica que tres de cada cuatro parejas que acuden a terapia, admiten una gran mejoría en su relación.

Así que teniendo en cuenta los resultados de los diferentes estudios, y de mi propia experiencia, puedo afirmar que funciona la Terapia de Pareja. Sobre todo cuando la pareja se entrega y compromete con la terapia. Pero sobre todo, creo que merece la pena intentarlo. Tienes bastante más que ganar que perder.

 

¿Por qué no se acude a Terapia de Pareja?

“Paso de contarle mis problemas a una extraña”, “no creo en eso” o “ya lo solucionaremos nosotros”, son los mayores impedimentos a la hora de negarse a acudir a terapia.

Y oye, lo entiendo perfectamente. Soy una perfecta desconocida, que no sabe nada de ti ni de tu relación, y encima sospechas que te voy a juzgar, y mucho. O que me voy a aliar con tu pareja y voy a restregarte todas las cosas que haces mal.  Voy a escuchar cosas como “no es cariñoso/a conmigo”, “hemos caído en la monotonía”, o –peor aún– “ya no me pone”.

Desde cualquier punto de vista, esto no es agradable y entiendo las reticencias iniciales. La buena noticia es que no eres el primero/a que se siente así, ni desde luego el último/a. Diría que de todas las parejas que he tratado, en un 80% uno de sus miembros era escéptico sobre la terapia. Pero en cuanto vieron las primeras mejoras en su relación, todos esos miedos desaparecieron más rápido que Barb en Stranger Things.

 

 

Sé que todos esos impedimentos suenen muy creíbles y razonables en tu cabeza, pero la verdad es que lo único que quiero es ayudarte. A ti, a tu pareja y a tu relación. No se trata de ahondar en la m*****. Se trata de ver qué está fallando, descubrir cómo lo podemos solucionar y aprender de ello para que no vuelva a pasar.

 

El reloj es vuestro enemigo

Me encuentro muchas parejas en las que claramente uno de sus miembros ha sido arrastrado a mi consulta, bajo la amenaza de “o vamos, o lo dejamos”. Yo (o la terapia), somos su último último cartucho.

Y a veces, ser el último, es una faena.  Porque en una relación, los problemas van desgastando, desgastando, desgastando un poco más… hasta que se carga hasta el amor. Y cuando llega ese momento, la verdad que en la mayoría de los casos (por no decir en todos), la terapia no funciona. Esas parejas se han quemado demasiado, han descuidado la relación demasiado, y han tardado mucho en venir a terapia. Seguramente si hubieran venido a tiempo, las posibilidades de recuperar la relación serían  mayores.

 

Entonces… ¿cuándo acudir a Terapia de Pareja?

No hay una respuesta definitiva, pero está claro que cuando llevas/lleváis un tiempo intentando mejorar la situación y los resultados no llegan, quizás sea el momento ideal de buscar ayuda. Cuando te has quedado sin ideas de qué más puedes/podéis hacer, cuando los consejos de tu mejor amigo/a, ni los de tu madre, ni lo que leíste en un foro en internet surten efecto… si has quemado tantos cartuchos que tu casa parece Valencia el día después de Fallas, quizás sea ese el momento de acudir a un profesional.

Cuánto más tiempo pase, más enfados, frustraciones, distanciamiento y frialdad llevaréis acumulados, y más difícil será tratarlo. Difícil, no imposible.

 

“Yo quiero ir a terapia. Mi pareja no”

En este caso, no le obligues a venir, ya que será más un estorbo que una ayuda. Si no quiere colaborar, creedme, no lo va a hacer. En estos casos, se puede trabajar con uno de los miembros de la pareja, pero es verdad que el proceso será más largo y en ocasiones menos eficaz.

Demostración gráfica de un miembro de la pareja no queriendo participar en terapia

Tengamos en cuenta que cuando hay un problema de pareja, los responsables son las dos personas implicadas a un 50%, sea cual sea el tema a tratar. Por lo que a la hora de solucionarlo, lo ideal es que cada una de ellas asuma su parte de responsabilidad y por lo tanto, de trabajo, para superar los obstáculos.

 

Así sí funciona la terapia de pareja

Una vez escuché a un terapeuta decir que mientras exista amor, hay posibilidad para la pareja. Y es cierto, pero para mí es tan importante el amor como el compromiso con la terapia.

El éxito de las sesiones dependen más de la voluntad, predisposición y compromiso que se tenga con la terapia, que las dimensiones del problema a tratar.

Parejas con un panorama muy poco favorable, se han dejado la piel en las sesiones y han conseguido salir más unidos y fuertes. Cuando ambas partes se comprometen, luchan y trabajan, estoy muy segura de que sí funciona la Terapia de Pareja. Y que esa relación se puede salvar.

 

¿Qué es mejor: Coaching o Terapia de pareja?

Sinceramente (y aunque esto sea tirar piedras sobre mi propio tejado), creo que lo importante es buscar ayuda de un profesional. Sea un coach que ayudó a una pareja amiga o a un terapeuta de parejas que has visto en internet. Ya es muy difícil dar el paso de buscar ayuda como para encima decirte cómo lo tienes que hacer.

Lo que está claro es que cuando tú no puedes solucionar algo por ti solo, lo mejor es pedir ayuda.

 

 

 

PD. Por cierto…

 

 

 


*PongámonosComodos: Está comprobado que sí funciona la terapia de pareja. Si tú y tu pareja lo estáis pasándolo mal porque no sabéis cómo superar ese bache, quiero decirte que se pude solucionar. Que es posible. Y que merece la pena intentarlo.

 

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